Morel, el embajador del estilo (1794 - 1860)
Tras la revolución de 1848, Jean-Valentin Morel, sucesor de Fossin, viaja a Inglaterra para ampliar sus negocios y abre una sucursal en Londres. Seduce a la aristocracia y a los dandis y se convierte en joyero de la reina Victoria. Con la ayuda de su hijo Prosper, Morel se forja una prestigiosa clientela que incluye al emperador Napoléon III y a Eugenia de Montijo, al duque de la Rochefoucauld, al duque de Luynes, al duque d’Harcourt, a banqueros parisienses como los Rothschild y a grandes industriales. París recupera su vida brillante y renueva su reputación internacional en cuanto al gran lujo y la moda. Una atmósfera propicia para la creación de joyas para llevar tanto de día como de noche con espléndidos vestidos de baile.