Talla
La talla revela la belleza del diamante, su forma de jugar con la luz. Un diamante en bruto sin tallar resulta opaco y no brilla. Es la talla la que pone en valor todas las cualidades de la piedra. El emplazamiento y la orientación de las facetas permiten conferirle el máximo brillo sea cual sea la forma elegida: brillante, princesa, óvalo, pera, corazón...
Color
Cuanto más blanco e incoloro sea un diamante, más raro y precioso resulta. Una clasificación internacional establece una escala de colores a partir de la letra D, para los diamantes completamente incoloros, y que sigue el orden alfabético a medida que van apareciendo matices. En sus modelos de anillo de compromiso, Chaumet utiliza exclusivamente diamantes blancos incoloros (D, E, F).
PurezaCada piedra es única. La pureza la determinan el número y el tamaño de las inclusiones, esos «accidentes» naturales que están ligados al proceso de cristalización. Un diamante que cuente con pocas inclusiones refleja mejor la luz, pero aquéllos absolutamente sin defectos son extremadamente escasos. Se considera que un diamante es «puro» si no contiene inclusiones visibles con una lupa de 10 aumentos.
Una escala internacional clasifica las piedras de IF a I3. En sus modelos de anillo de compromiso, Chaumet utiliza diamantes clasificados entre IF y VS.
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